
Ocurrió en una noche de invierno...allá lejano en tiempo y espacio...
En la ruta de tierra...bajo la lluvia que caía suave...sin parar...iba el colectivo...metiéndose cada vez mas en el pantano...
Entre los pasajeros, la mayoría hombres, trabajadores golondrinas.La niña...pocos años...la inocencia se reflejaba en sus grandes ojos...miel...un poco de miedo...no sabía a que...pero lo sentía en el aire...en las miradas masculinas...fijos en su cuerpo de mujer...no sabían que ella, por dentro era una niña...nunca lo sabrían...
Casi a media noche, el colectivo llega a un puesto de gente muy humildes, quienes ofrecen lo poco que tienen a toda esas personas...mate cocido con galleta seca.
La mujer, dueña del tambo...descubre a la niña y la acoge entre sus brazos...la lleva a su habitación...la arropa...
Le dice:
"Duerme mi niña..."
Ella duerme profundamente...una paz...
Afuera...en medio del campo...se oyen bromas, risotadas de esos hombres...que llevan el deseo...el instinto...bajo la piel...
A la mañana siguiente...el día esta radiante...el colectivo parte sin otro contratiempo a su destino...en donde llega...
La niña...sabe ahora...que siempre hay corazones buenos que resguardan la inocencia...y agradecida sonríe a la vida...
En la ruta de tierra...bajo la lluvia que caía suave...sin parar...iba el colectivo...metiéndose cada vez mas en el pantano...
Entre los pasajeros, la mayoría hombres, trabajadores golondrinas.La niña...pocos años...la inocencia se reflejaba en sus grandes ojos...miel...un poco de miedo...no sabía a que...pero lo sentía en el aire...en las miradas masculinas...fijos en su cuerpo de mujer...no sabían que ella, por dentro era una niña...nunca lo sabrían...
Casi a media noche, el colectivo llega a un puesto de gente muy humildes, quienes ofrecen lo poco que tienen a toda esas personas...mate cocido con galleta seca.
La mujer, dueña del tambo...descubre a la niña y la acoge entre sus brazos...la lleva a su habitación...la arropa...
Le dice:
"Duerme mi niña..."
Ella duerme profundamente...una paz...
Afuera...en medio del campo...se oyen bromas, risotadas de esos hombres...que llevan el deseo...el instinto...bajo la piel...
A la mañana siguiente...el día esta radiante...el colectivo parte sin otro contratiempo a su destino...en donde llega...
La niña...sabe ahora...que siempre hay corazones buenos que resguardan la inocencia...y agradecida sonríe a la vida...








