Yo vivía en las sombras de las cosas
Escribía canciones escondidas en los retratos de las paredes
Tenía un amante secreto que me visitaba en sueños cortados
Era feliz roncando a boca suelta por las noches de luna nueva
Bebía margaritas para patinar la vida que hubiera querido tener
Rompía piedras preciosas en el comedor antes fumar una buena pipa,
hecha de barro rojo
La felicidad asomaba cada amanecer en mis ojos pardos.
