Sabia naturaleza creando un pez.
Tan pequeño y frágil, capaz de amar al compañero para siempre.
Sellando ese amor, en una danza maravillosa dentro de una lealtad
que pone a prueba, mis creencias.
Los imagino cabalgando las olas de los mares hacia el infinito.
Entregándose a la pareja, dejando su legado,
su prole en su diminuta bolsa de amor.
Terminando en un suave relincho de espuma.

La naturaleza es pura magia.
ResponderEliminarSolo hay que saber observar para comprobarlo.
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